domingo, 6 de noviembre de 2011

Dream a little dream of me...


   
   Me desperté sobresalta y sudando, alargué la mano para tocar el otro extremo de la cama y me reconfortó su tacto. Dormía. Me acerqué a su nuca y aspiré despacio, le bese en la espalda y le rodeé con mis brazos.  Me estaba quedando dormida de nuevo cuando se giro hacia mí.         
 -¿Estás bien? ¿Has tenido otra pesadilla de las tuyas?... Me apartó el pelo sudado de la frente despacio y, cuando abrí los ojos para mirarle, tenía esa mirada de amor infinito que solía poner en esos casos. 
 -"Anda, duerme...Date la vuelta que te abrazo yo...Todavía queda mucho rato hasta que suene el despertador..." Obedecí como una niña pequeña y me dormí enseguida...

   Me había vuelto a quedar dormida con la tele puesta. Me desperté tiritando y sudaba. Otra pesadilla. No merecía la pena llevar la cuenta, eran casi diarias y apenas había conseguido descansar algo... ¿Pero qué hora es?  El reloj sólo marcaba las 5.23 minutos, pero yo sabía que ya no volvería a dormirme...



PD: Ha sido muy difícil elegir entre tantas versiones de esta canción.
Al final, después de disfrutar escuchando muchas versiones muy diferentes...
Me quedo con  esta de "The Mamas and the Papas"....para acompañar este post
Pero no me resisto a incluir la fantástica versión actual y masculina de M. Bublé...
Es especial para mí.



5 comentarios:

  1. Me da que la pesadilla es la vida... cuando se despierta y no está... prefiere quedarse en el sueño...
    En cuanto a la canción... según el momento me quedo con las dos, se puede, no???
    Un besote

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  2. Ummmm qué aguda...que interesante tu observación. La canción puedes quedarte con las dos, claro...pero tengo una duda: la canción ambienta el sueño o la pesadilla?

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  3. pues para mí da un tono muy cálido... de pesadilla nada de nada...

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  4. A veces es complicado irse a la cama, puede ser un momento donde... te asaltan los fantasmas, los temores... puede ser complicado y a veces ni los ves venir y sin embargo ahí están (escribí un relato sobre ello, snif, aun echo de menos mi blog :P) Poder compartir ese momento con alguien sin duda es un gran remedio, quizás no infalible, pero creo que casi. Conozco más o menos bien la soledad, tanto en mi como en los demás, y la amistad aunque no conlleve una cama compartida, también es un buen remedio.
    Muy chulo!!

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