Cogí unos calcetines de encima de la cama y me senté en el borde en silencio. Estaba delante de la puerta, se quedo parado delante de mí hasta que terminé de vestirme del todo. Recogí la toalla del suelo y le pedí que se apartara para salir. Fui a la cocina. Eché un vistazo por la ventana. No cogí nada, ya compraría algo de camino. Busqué la cazadora y me la puse.
- Sólo he venido a cambiarme y a coger dinero. No voy a quedarme. Me están esperando...
- Perfecto, por mí perfecto. Lárgate...dejamé sólo como haces siempre...
Salí de allí con lo puesto, un nudo en el estómago que me iba estrangulando por dentro y la absoluta certeza de que no volvería a verle nunca.
Saqué el móvil del bolsillo...- Estoy fuera, estoy bajando...No, no te preocupes, no se ha atrevido a tocarme...
- Perfecto, por mí perfecto. Lárgate...dejamé sólo como haces siempre...
Salí de allí con lo puesto, un nudo en el estómago que me iba estrangulando por dentro y la absoluta certeza de que no volvería a verle nunca.
Saqué el móvil del bolsillo...- Estoy fuera, estoy bajando...No, no te preocupes, no se ha atrevido a tocarme...

ME encantó.... me veo en esa casa con un miedo acoj.... pero con la valentía de salir adelante. Creo que hay imágenes muy buenas mientras la prota se sienta en la cama para ponerse los calcetines. No se cómo lo has hecho pero has logrado cargar de tensión la escena y no ha habido una voz ni un golpe... PROMETES....
ResponderEliminarBesos
...creo que voy a seguir explorando relatos intentando crear este clima de tensión a ver que sale!!!!
ResponderEliminar