martes, 25 de octubre de 2011

Sunrise...

 
   Cuando se fue, se instaló el silencio en la sala. Nadie se atrevió a decir nada y la oscuridad fue ocupando el lugar que le correspondía por derecho.
  Pasaron muchísimos minutos con las miradas atentas a la puerta. Cuando regresó de nuevo a la sala, venía acompañada de su luz. 

  Todos pensaron lo mismo: tenía una sonrisa con luz propia.






3 comentarios:

  1. Lo que da de sí una sala, la luz y una sonrisa. Mucha miga de la buena.
    PD: me encanta el look que va adoptando el blog ¿HAs pensado en ponerle cabecera?

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  2. Mola!!! da para mucho juego... Maravillosa luz, maravillosa oscuridad.
    Agur!!!

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