La primera semana pasó lenta como el primer día. Los días se sucedían más o menos igual unos que otros. Yo no tenía ninguna gana de esperar a que llegara el día siguiente. Me acostaba tarde y me despertaba cansada. Sólo me distraía un poco tener que abrir el bar cada noche. Atender la barra y poner música: era lo único que hacía, como una autómata. La clientela era mucha, teniendo en cuenta la época del año y, bebían, reían y se emborrochaban como putos Vikingos nórdicos.
La noche del martes de la semana siguiente hizo más frío y, apenas una docena de desesperados atravesaron la puerta. Un chico atractivo y de aspecto resuelto se acerco a la barra y me pidío una cerveza.
-Me llamo Iván, hola-me dijo-.
-Son 2 euros-le escudí sin mirarle-.Y atravesé la barra para atender a otro pajarraco de similar plumaje.
-Claro-me respondío nervioso-. Dejó el dinero junto al posavasos y se apretó la jarra a cara-perro sin dejar de mirarme.
-Perdona, ¿podría pedirte una cosa?-insistío-.
-A ver, dime.- me estaba empezando a tocar los huevos el colega y yo, que soy el tipo de chica que no sabe disimular cuando un pelma cargante se pone creativo...
-Tranquila, no te voy a pedir el móvil ni nada de eso -esclareció, tratando de parecer inofesinvo-.
-Mira qué alivio, estoy más relajada-le dije-.Intentaba ser sútil..., a mi manera.
-Me he fijado que tienes música en el portátil y sólo quería que pusieras un tema-me pidío sonriendo- Eres torpe con ganas-pensé a conciencia-.
-Sólo tengo música indie y poco más- le bufé-. Devolviéndole una amplia sonrisa.
-Vaya, definitivamente hoy no es mi día, ni mi noche-dijo con cara de pena, intentando invocar a mi lado más humano-.
-Iván, ¿no?-empecé a descargar el cargador-.Ayer no fué mi día, ni ésta es mi mejor noche, esta semana es peor que la anterior...y no quiero parecer borde en exceso, pero no tengo ánimo alguno de escuchar tus penas, por hondas que sean. Sí quieres te pongo otra cerveza y tan amigos...
-Vale, ponme otra y ya me voy con mis colegas, perdona sí he sido un poco pelma-parecía sincero-.Hizo amago de buscar en los bolsillo...
-A esta te invito yo, y así puedes volver y contarle a los colegas que la chica de la barra ha intentado violarte y cómo te has resistido, se ha conformado con pagarte la birra- le ofrecí guiñándole un ojo-.
-No creo que cuele, pero gracias...-contestó girándose hacia una mesa algo mohíno-.
-Qué... ¿qué canción, era la que querías que pusiera?- no puede evitar preguntarle-.
-Da igual, sí seguro que no la tienes...-le insistí con la mirada-. No es coña, va en serio...te iba a pedir una de RAPHAEL,-me parto y me mondo, pensé y no pude evitar cambiar el gesto y sonreírle de verdad...por primera vez-.Continuó-. Es que la he visto en un anuncio y he pensado...: "sí la de la barra me sonríe con esos ojazos y no se "parte la polla" o me manda a la mierda...esta noche, Iván...puede ser mi noche.
PD. Con un guiño a un relato de W.Tower
Menudo personajón el de la chica de la barra. Esa chica irónica, con sentido del humor rezuma por todos los poros. Un montón de detalles muy buenos sin ser nada descriptiva me imagino ese lugar. La barra del bar de copas tiene muchas historias que contar, yo, con el permiso de la autora, con esta me he reído unas cuantas veces, lo mismo no es de risa, pero provoca risa:)
ResponderEliminarEso sí la canción de Raphael.... jajjaja, bueno yo me muero por "Yo soy aquel"
Besos
No me puedo resistir.... en homenaje a un amigo y por nosotras...
ResponderEliminarhttp://www.youtube.com/watch?v=HzeVGSNyf-0
...pura ingeniería de imaginación que una imagina y, que ver la tele de madrugada inspira.
ResponderEliminarMe alegro que te gusten los personajes y que te provoque risa imaginar la escena...sigo tu consejo de escribir usando la ironía "made in Ró" y después de estudiar tus apuntes seguro que la próxima saco mi lado más Mendoza...:)
Gracias por seguirme, animarme y por todo lo demás...