Habían pasado cientos de días y de lunas pero todo era como al principio. Primero llegó el frío del invierno, le congeló el pelo y las pestañas. Los días gélidos se acumulaban a sus pies, se amontonaban como las nevadas nocturnas delante de su puerta y, cuando intentaba salir tropezaba a diario. Luego vino la primavera, tardo tanto en llegar que cuando apareció una mañana, no la reconoció y pasó de largo. El verano se empeño en hacerse notar y, la obligó a irse con él de viaje. Se esforzó tanto en escapar de su ciudad que regresaba siempre necesitando perderse de nuevo. Algunas veces, se despeinaba corriendo al bajar las cuestas de los lugares que visitaba, se reía, saltaba muy alto y agradecía poder tumbarse a contemplar la forma de las nubes. Pero era entonces, en esos momentos casi felices, cuando se encogía de dolor y tenía que doblar las rodillas para poder respirar. Habían pasado cientos de días y de lunas, todo era como al principio. Pero ella era completamente diferente...

Aquí que pasa, las buenas maneras literarias son contagiosas entre Sisters? :P
ResponderEliminarElegantemente muy bien escrito, abierto y sugerente, poético, jovial a la par que melancólico... En fin, al menos eso me transmite... aunque deje ganas de mas...
Muy bien escrito!!!
Jajajajaja...Me queda mucho trecho para alcanzarla...Tus palabras son un regalo, de verdad...
EliminarTienes razón, tengo que atreverme a escribir relatos más largos...
hermosa cancion una de mis preferidas
ResponderEliminarexcelente blog felicitaciones
saludos
Mxas gracias!...
EliminarBienvenido/a...